Temporáneas

Por: Luz Ernestina Mejía/Abogada

Hay quienes ven y otros, interesados en que se vea, que la oposición solo sirve para molestar a los que están en el gobierno.

Que está constituida por egoístas, que no hacen ni dejan hacer, que están en contra de los que están a favor y a favor de los que están en contra. Quizás en casos aislados. Pero la oposición significa evolución del sistema democrático.

Es indispensable. Debe estar bien articulada y ser transparente. Tal lo que exige. Si el poder establecido no enfrentara crítica en su manejo de la cosa pública, estaríamos peor. Si hay tanto desafuero en el ejercicio del poder, ¿cómo sería si no nos importara?

La oposición debe ser arisca a las prebendas y rehuir los brillos cegadores del poder. No es oposición entonces, la que se dice oposición y por ratos lo parece. Y la que en su apariencia de buen desempeño de la función encomendada por el gobierno, el poder al que deben oponerse, pues en el fondo, oposición no es. De esos y de otra “oposición” también debe cuidarse la Maccih.

No todo lo que brilla es oro, pero no todo lo opaco no lo es. Es de descubrirle el brillo. La Maccih no es regalo gracioso del gobierno a la ciudadanía. Se le arrancó en las calles.

Por eso debe ser emblema de la oposición. Y lógico, siempre actuar tal cual. Como aliado, podemos no estar de acuerdo, tal con un familiar o amigo, pero siempre es nuestro aliado, familiar o amigo. Por eso inquieta, que por algún motivo que no se entiende, o más preciso, por un malentendido, han sido calificadas de extemporáneas sus recomendaciones sobre el Proyecto de Ley de la Policía. Apenas se está discutiendo en primer debate.

¿No son más bien pertinentes sus recomendaciones en este preciso momento? Las recomendaciones de la Maccih están en tiempo y forma. Son temporáneas.

¿A qué entonces obedece la descalificación? Debe ser ese malentendido que seguro, van a rectificar. Y atenderán entonces las recomendaciones que formula la Maccih en representación de una real oposición.