Radio América. A raíz del toque de queda decretado ayer por el gobierno para contrarrestar las manifestaciones violentas, la mayoría de seguidores de la Alianza encontraron una nueva forma de protestar desde sus casas ahora al son de cacerolazos, pitos y petardos.
Esta nueva manera de protestar y no con las tradicionales, en varias colonias de la ciudad capital para el caso, en el Barrio Abajo, El Chile, El Porvenir, Buenos Aires gritan «fuera JOH», iniciales con que se le identifica al presidente de la República y presidenciable nacionalista quien se disputa nuevamente el poder de la Nación con Salvador Nasralla.
Lo mismo se escuchó en la colonia Flor del Campo, donde la gente sonó sus cohetes y cacerolas, ruidos de ollas y pitoretas, aunados a un solo grito «Fuera JOH».
En el sector del Bulevar Fuerzas Armadas también se detonaron cohetes, pitoretas y cacerolas, sonándolos en los portones de hierro de sus casas, mientras los jóvenes corren hacia la orilla del bulevar, y cuando aparece la policía regresan a sus casas, gritando «fuera JOH».
Así que estos pobladores capitalinos, en esta ocasión ya no se manifiestan con quiebra de cristales ni mochilas cargadas de piedras, ahora es con ollas vacías, quema de cohetes protestando contra el mandatario hondureño.
Primeros registros del cacerolazo
El Cacerolazo es una forma de protesta en que los manifestantes hacen saber su descontento mediante ruido acompasado (típicamente golpeando cacerolas), sea a una hora acordada de antemano o en forma espontánea.
Los manifestantes pueden participar desde sus propias casas y sin necesidad de concentrarse en un lugar determinado, asomándose a ventanas y balcones o en los antejardines de las casas, y blandiendo rítmicamente los objetos que tienen a mano (comúnmente cacerolas, ollas y otros utensilios domésticos; de ahí su nombre), pudiendo de esta manera alcanzar la protesta un alto grado de adhesión y participación.
Al igual que otros tipos de manifestaciones, un cacerolazo puede ser autoconvocado por un grupo de personas, o bien respondiendo al llamado de una fuerza política u otro tipo de organización, generalmente en contra de un gobierno o de determinadas decisiones o políticas gubernamentales, y más raramente en pro de una causa.
Desde los primeros cacerolazos de los que se tiene registro, que tuvieron lugar en Argelia en 1961,1 este tipo de protesta se había circunscrito casi exclusivamente a Sudamérica, aunque posteriormente se la ha visto también en España, en donde se le llama cacerolada, y en Italia. Estos son los principales cacerolazos registrados, por países y años: