Según un nuevo estudio publicado en la edición de febrero de Pediatrics, la revista científica de la Academia Americana de Pediatría, anunciaron que los niños que duermen con teléfonos inteligentes u otras «pantallas pequeñas» en sus dormitorios duermen menos durante la semana, en comparación con los niños que no tienen dispositivos en sus habitaciones.
Puede afectar el desempeño escolar de los niños, su bienestar psicológico y social, la inmunidad, el asumir comportamientos de riesgo como fumar o beber, según Jennifer Falbe, una investigadora de salud pública de la Univesidad de California en Berkeley y la autora principal del estudio. También puede tener incidencia en la obesidad, dijo.
Más de 2.000 niños de cuarto y séptimo grado participaron en el estudio por medio del Massachusetts Childhood Obesity Reserch Demonstration Study, en 2012 y 2013.
El estudio encontró que los niños que dormían cerca de una pantalla pequeña dormían 21 minutos menos por noche entre semana y los niños comunicaron que pensaban que no habían dormido lo suficiente, en comparación con los niños que no dormían con estas en su habitación.
La televisión tenía casi el mismo impacto. Los niños que tienen televisiones en sus dormitorios descubrieron que dormían 18 minutos menos por noche; estos hallazgos son respaldados por una investigación anterior, manifestó la investigadora.
Asimismo, es posible que el sonido que producen los mensajes de texto y otras alertas perturben su sueño, aseguraron los expertos.
La Academia Americana de Pediatría ya recomienda hacer que los dormitorios sean zonas «libres de pantallas».
GRamirez