Radio América. El Obispo auxiliar de San Pedro Sula, Monseñor Rómulo Emiliani, dijo este miércoles que «por milagro de Dios», no se registraron más muertos en el centro penal de esa ciudad, en donde los reos se amotinaron en oposición a un control y al traslado a otras cárceles del país.
El religioso es intercesor en los presidios hondureños, en donde se han producido enfrentamientos entre los mismos reclusos y con autoridades de seguridad cuando realizan operaciones de registro para evitar que los privados de libertad posean armas, drogas y otros objetos.
Por un milagro del Señor no ha habido cien muertos aquí, cuando entré el tiroteo era terrible», expresó Emiliani.
En el incidente de este día, murieron tres reclusos y más de cuarenta resultaron heridos. Además cinco policías militares salieron lesionados.
En las 24 cárceles de Honduras hay cerca de 14.500 presos, a pesar de que fueron construidas para unos 8.500 pero según organismos de derechos humanos, la policía tiene alrededor de 70.000 órdenes de captura sin ejecutar por falta de prisiones.
En 2004 murieron en la cárcel de San Pedro Sula 107 reclusos en un incendio, pero la peor tragedia en una prisión hondureña ocurrió en 2012 en Comayagua, 80 km al norte de la capital, donde en otro incendio perecieron 360 presos y una mujer que estaba de visita.
MH