Radio América. Este jueves llegó a Honduras el cadáver del joven Melvin Josué Gómez, uno de los hondureños que perdió la vida en territorio mexicano cuando participaba en la caravana de migrantes que se dirige hacia los Estados Unidos.
Los restos han sido trasladados hacia su casa de habitación en la colonia Suyapa del sector Chamelecón, en San Pedro Sula, norte de Honduras.
En medio del dolor y el llanto sus familiares y amigos recibieron el féretro trasladado vía terrestre desde Guatemala.
Consternado, su padre se acercó al féretro lamentando la tragedia de su vástago que decidió abandonar el país ante “la falta de oportunidades” laborales. Por eso viajó con la esperanza de un mejor futuro, pero lo único que encontró fue la muerte.
Gómez de 21 años, el fin de semana se tomó una fotografía cruzando una balsa sobre el río Suchiate en la frontera entre Guatemala y México, pero el lunes mientras se dirigía a bordo de un tráiler en dirección de Tapachula a Huixtla cayó fatalmente sobre el pavimento.
“Lastimosamente los sueños quedaron en el camino”, dijo conmovido un tío de Melvin quien hizo un llamado a la sociedad económica del país para no excluir a las personas por vivir en una zona de riesgo.
Pese al dolor don Melvin agradeció a sus vecinos por el apoyo y a las autoridades migratorias por la pronta repatriación de su hijo.
En medio del pesar recordó las últimas palabras con su hijo (el lunes en la mañana) a quien le manifestó que desistiera de continuar la peligrosa ruta.
“Yo le dije: mijo, regrese porque aquí aunque sea arroz y frijoles tenemos, pero él me dijo: papá solo un poquito más voy a intentar avanzar y ese poquito le costó la vida. Ese poquito me lo tiene como está”, dijo acongojado.
Melvin llegó a eso de la 1:00 de la tarde y fue repatriado vía terrestre por la aduana de El Florido en Copán.
Mientras este doloroso cuadro se vivía en Chamelecón, en el sur de México la caravana de migrantes se dirigía este día desde Mapastepec hacia la comunidad de «Pijijiapan» en Chiapas.

