-Hay una “larga cola” que investigar según el dictamen forense en el que se establece que la jefa de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) en Copán, Sherill Yubissa Hernández Mancia, no disparó el arma que le quitó la vida.
En ese sentido el criminólogo Carlos Padilla considera que existen “irregularidades serias” que conllevan a pensar en una “contaminación adrede” en la escena del levantamiento, puesto que no se dio lugar a que fuera por medio de las autoridades competentes de Medicina Forense.
Levantamiento jefa ATIC
El especialista lamentó que dos agencias dependientes del Ministerio Público “estén en pugna” por tan enredado caso ocurrido el pasado 11 de junio del el occidente del país.
Sin quitar preponderancia a los especialistas forenses manifestó que ahí “se tienen graves incongruencias”, entre ellas, en primer lugar, el levantamiento cadavérico de la bella agente.
Otro factor a tomar en cuenta, dijo, es que en ningún momento fueron violentadas las cerraduras de entrada al apartamento, lo que hace pensar que había una tercera persona con llaves de acceso en su poder.
Criminólogo considera
Señaló que existen algunos detalles aún no determinantes en la escena del crimen como los signos de pólvora en manos de la víctima y si los restos sanguíneos del cadáver estaban acumuladas en su espalda por la posición en la que se encontró el cuerpo (acostada en una cama con arma en la mano).
El criminólogo señaló que el suicidio no está netamente vinculado a desequilibrios mentales, pero si a estrés postraumáticos generalizados y balances químicos que puedan conducir a una depresión.
Es importante revisar el historial de la agente de la ATIC para poder unir y evacuar detalles que conlleven al esclarecimiento del confuso crimen, estimó.