LAS BARRAS; UN MAL NO NECESARIO

Las barras; recuerdo como que fuera hoy en los finales de los 90 eran lo mas novedoso en los estadios, imposible negar que eran un espectáculo digno de ir a observar, incluso muchas veces mas notorio y de mejor calidad que lo que se daba en las canchas de fútbol. Justo frente a ellas, montaban un show impresionante; bombos, platillos, tambores, fuegos artificiales y las gargantas de miles eran sus armas predilectas… hoy esas armas son otras.

Hoy esas armas se han vuelto puñales, pistolas, piedras y cualquier objeto que tengan frente a ellas para hacerse daño con las barras rivales. Es una pena como el concepto de apoyar al equipo lo han tergiversado con el odio hacia la camiseta rival, algo alejadísimo de la realidad del futbol moderno, donde dirigentes y jugadores de los equipos rivales comen en la misma mesa luego de los clásicos.

Es una lástima cómo aquellos hacedores de espectáculo que atraían gente a los estadios, hoy se han convertido en la principal razón para que la gente odie la idea de ir a un coloso a poder observar un partido. Las barras deben de entender que lejos de apoyar a sus equipos los están destruyendo, que las mismas juntas directivas los tienen como su peor enemigo, pues fecha a fecha dejan de percibir los pagos por entradas de familias completas que prefieren quedarse en la seguridad de su casa observando los partidos y no arriesgarse a encontrarse con una turba de antisociales (Porque así se comportan) disfrazados tras los colores de un equipo.

Ahora la pregunta en el aire es : Que se debe de hacer con estas famosas barras que la policía es incapaz de controlar partido a partido? La respuesta aunque duela es una y sencilla… Las barras deben desaparecer, hoy por hoy Olimpia, Motagua, España que tienen las barras mas conflictivas deben declararlas non gratas en los estadios de su localidad, se deben tomar decisiones duras, tajantes para este problema que amenaza de una forma real e inequívoca, nuestro fútbol.

Muchos podrán pensar que es muy duro lo que pido pero ante problemas serios soluciones radicales, los estadios hoy están vacíos, la gente atemorizada y se ha probado que reuniones entre barras para firmar la paz han terminado con acuerdos falsos que nunca son respetados. En fin, el fútbol es un espectáculo, una rivalidad pacifica que dura 90 minutos y que se circunscribe a un rectángulo de 90 x 45 y el que no lo entienda así, no tiene derecho a ingresar a un estadio.

Kilvett Z Bertand

@KilvettZ