El 12 de abril de 2016, por primera vez en 70 años, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tuvo audiencias con aspirantes al cargo titular de la Secretaría General.
En septiembre de 2015, la resolución 69/321 de la Asamblea General de la ONU había establecido las pautas que incrementarán la transparencia y participación en el proceso de elección.
El 16 de diciembre de ese año, después de prolongados debates, el presidente de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de la ONU firmaron una carta estableciendo el procedimiento a seguir.
La carta hace un llamado para que el cargo sea ocupado por una mujer. La iniciativa la ha asumido Colombia, que ha logrado el apoyo de 56 países. En el pasado se presentaron candidatas en 1953, 1991 y 1996, aunque sin éxito.
La región de origen del secretario ha sido rotativa. América ya la ocupó; Ban Ki-moon es de Asia, y su predecesor Kofi Annan es de África. Europa del Este espera que este año le corresponda. Rusia, con derecho a veto, insiste en esa condición.
La decisión será tomada por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad. El nombre de la persona electa será enviado a la Asamblea General para que los 193 miembros procedan a la aprobación (artículo 97 de la Carta de Naciones Unidas).
Existen 11 candidaturas, cuatro de las cuales son mujeres. El proceso tomará varios meses y el resultado podría conocerse al final de noviembre. Ban Ki-moon termina su período el 1 de enero de 2017.
La persona elegida deberá, entre otros retos, trabajar por el cumplimiento de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre cambio climático, y será responsable de los 100,000 cascos azules en las 16 operaciones de mantenimiento de la paz.
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, comunicó a la ONU que su Gobierno considera que su canciller Susana Malcorra está capacitada para ocupar el más alto cargo diplomático de la organización.
El problema es que Argentina ha tratado de bloquear las acciones del secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que se aplique la Carta Democrática a Venezuela, un cálculo en búsqueda de votos; pero en detrimento de la democracia.
A pesar de lo anterior, el Presidente de Honduras, sin canciller nombrado y en la búsqueda de la presidencia de la Celac el próximo año, podría estar comprometiendo el voto de Honduras con Argentina.
De ser así, Honduras estaría votando contra la democracia, por el rompimiento del esquema de rotación regional de la ONU, y negando la posibilidad que una mujer de Europa del Este sea la sucesora de Ban Ki-moon.
*Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos
Graco Pérez

