Dicen que no es bueno juzgar de forma apresurada ni con la calentura del sentimiento a flor de piel, es por eso que no me había referido al papelón de la H en la Copa Oro hasta ahora que han pasado ya unos días; me toco vivir ese fracaso, ahí de cerca mientras realizaba la cobertura para Grupo Vistazo de cada movimiento de la Selección en Estados Unidos y eso hizo que doliera más todavía el fracaso.
Para empezar quiero señalar puntualmente la actitud de los jugadores, no todos pero si hay algunos a los que parece ya poco importarles enfundarse esa camisa con la H en el pecho, parece que es ya poca cosa jugar con esa camisola y con el sentimiento de casi 9 millones de personas, jugadores sin alma muchos de ellos, o como dicen los argentinos jugadores «pecho frio» que no se inmutan ante un error garrafal cometido o ante una decepción generalizada por su actuación.
No quiero decir que son todos pero aquí hay un par de malagradecidos, que parece que seria bueno recordarle que hoy tienen Rolex en sus manos, BMW parqueados en sus cocheras por el fútbol, y créanme, ilustres, brillantes futbolistas que no están en los equipos en los que hoy están mas que por la vitrina enorme que es la Selección Nacional y ahora así le pagan… Le pagan jugando a tan poco, le pagan no corriendo sino trotando tras un balón que poco acarician cuando tienen la oportunidad de hacerlo y cuando lo tienen frente al marco son incapaces de hacerlo besar las redes.
Por el otro lado tenemos a Don Jorge Luis Pinto al que muchos quieren dejar salir en caballo blanco luego de este papelón y no debe de ser así, él como máximo representante de la H tiene una cuota grande de responsabilidad en lo sucedido, ya sea por confiar en demasía en ciertos jugadores o por algunos cambios, muchos de ellos criticables que hizo durante la competencia.
Ahora bien, no podemos llorar sobre la leche derramada, el tiempo es corto y tenemos las eliminatorias a la vuelta de la esquina, debemos buscar la forma en como virar este barco hacia puerto ruso lo antes posible… Y eso se hace solamente con trabajo y con voluntad, con entrega, con compromiso, con ganas, con entereza y por Dios, con amor al país y a ese símbolo viviente que es nuestra H.
A los jugadores que sienten que ya no tienen más que dar a la Selección, muchas gracias y no sigan más. A los que no quieran morirse por esa camisa muchas gracias y no sigan más. A los que no entiendan que juegan con un pueblo entero muchas gracias por todo pero ya no sigan más…
Se los pido de forma encarecida y no lo hago por mi, lo hago por casi 9 millones de personas frustradas a las que han decepcionado en esta perpetua, dolorosa, Copa Oro.
Kilvett Z. Bertrand
@KilvettZ