Admitiendo que tengo prejuicios, estoy preocupado por la efervescencia social de este país…nadie confía en nadie…nadie cree en nadie, solo en su propia verdad. Unos opinan que todos los demás son corruptos, otros que se creen incorruptos tienen un historial negro, que no se lo ven, pero que la comunidad conoce…aquí todo se sabe. Por otro lado, nadie admite haber sido derrotado, si perdió es porque le hicieron fraude…nadie tiene la decencia de admitir la derrrota. Todos creen que debieron ganar. Perder no existe en el vocablo de nadie. Aparentemente la desorientada sociedad está integrada por elementos a quienes no les preocupa nuestra patria.
Se me ocurre que es el producto de la mediocridad educativa de nuestra población.
Si un grupo de verdaderos hondureños no logra entablar un diálogo serio, este pueblo no saldrá adelante. Tal vez esta nota sea para desahogarme, convencido que nadie le importara lo escrito o lo que opine.
@AbelGarciaboni1