El rey Abdalá de Arabia Saudí falleció este viernes y el príncipe Salman, de 79 años, le sucede en el trono del primer país exportador de petróleo, clave en Oriente Medio.
«Con gran tristeza, su alteza real, le príncipe heredero Salman Ben Abdel Aziz Al Saud, y todos los miembros de la familia y la nación expresan sus condolencias al Guardián de las dos mezquitas sagradas, el rey Abdalá Ben Abdel Aziz Al Saud, que falleció a la 01H00 del viernes» (22H00 GMT del jueves), anunció un presentador en la televisión estatal después de la recitación de una oración del Corán.
Abdalá gobernó oficialmente el reino saudí una década, pero manejaba las riendas del poder desde el ataque cerebral sufrido por su medio hermano, el rey Fahd, una década antes.
Aquejado de una neumonía, Abdalá, de unos 90 años -su fecha de nacimiento exacta se desconoce-, fue hospitalizado el 31 de diciembre en Riad. Su estado requirió una intubación para ayudarle a respirar.
La avanzada edad del soberano y sus múltiples hospitalizaciones, alimentaban regularmente los rumores sobre el futuro del reino saudí, aliado de Washington y de los occidentales en la lucha contra los yihadistas de Estado Islámico y Al Qaida.
El presidente Barack Obama le rindió tributo como un «valioso amigo» y como un líder «sincero» que dio pasos valientes tras el objetivo de lograr la paz en Medio Oriente. AFP
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