Etimología de “partido”
Por Mario E. Fumero
Quiero analizar en este escrito una palabra que se ha hecho muy popular dentro de la democracia latinoamericana, como es el término “partido”. Analizándola fuera del contexto político, al usar el término “partido” estamos hablando de algo que se quebró, dividido o fracción. La palabra partido se deriva en su etimología del verbo latino “partire”, siendo su participio, lo cual lleva como connotación el significado de “división”, y procede del verbo partir, que es igual a cortar o despedazar algo.
Cuando aplicamos el término partido a un sistema político, nos estamos refiriendo a la división ideológica que existe entre las diferentes tendencias políticas prevalecientes dentro del contexto de la filosofía económica respecto al sistema que debe prevalecer en el gobierno electo mediante unas elecciones democráticas. Es normal que en los países republicanos exista el bipartidismo. Dentro de un sistema político podrá haber tantos partidos, como ideologías económicas existan.
En nuestro mundo actual prevalecen dos tendencias económicas y políticas que rigen la mayoría de los pueblos del planeta. Por un lado tenemos el sistema capitalista, con muchas variantes, y el sistema socialista, que también tiene muchas variantes, que van del comunismo radical al comunismo liberal, en donde conjugan tanto ideas socialistas, como capitalistas. Esta tendencia de combinar socialismo y capitalismo algunos lo han denominado centro democrático, por lo tanto, existe en el mundo tres tendencias políticas prevalecientes y dominantes; la derecha, la izquierda y el centro.
Cuando hablamos de la derecha, hablamos del capitalismo, pero dentro de estas tendencias existe el capitalismo moderado y el capitalismo brutal. El capitalismo moderado no permite la existencia de los grandes monopolios, mientras que el capitalismo brutal le da mucho poder a ciertos grupos económicos que ejercen un monopolio sobre la producción y el estado. De igual forma, cuando hablamos de la izquierda, hablamos de una izquierda moderada, que no restringe las libertades básicas, y la cual denominamos socialismo democrático, y de otra izquierda radical, que anula las libertades y establece un partido único. Esta tendencia se denomina comunismo. Cuando existe una corriente que combina la derecha con la izquierda, entonces expresamos una tendencia de centro-izquierda o centro-derecha. Basados en estas corrientes filosóficas y económicas, en nuestro mundo prevalecen tres ideologías, que forjan tres corrientes filosóficas en el plano de los partidos políticos.
Es natural que dentro de cualquier régimen democrático existan estos 3 partidos, los cuales, dentro de sus corrientes internas, tengan diferentes tendencias, como por ejemplo, dentro del Partido Liberal o del Partido Nacional, hay grupos que pueden ser de una derecha moderada a una derecha radical, o de una izquierda moderada, a una izquierda radical. Sin embargo, cuando dentro de una democracia, la ambición humana divide el sistema en muchos partidos políticos, llegándose a tener más de diez partidos políticos con tendencias similares entre ellos, creamos un caos y se debilita extremadamente la democracia, llegándose a formar una sociedad sumamente fraccionada y dividida, lo que convertirá la política en un debacle, que producirá un debilitamiento de los procesos electorales, los cuales, por fuerza, tendrán que ir a una segunda vuelta, pues de lo contrario surgirán gobiernos débiles, sin un respaldo popular, al no contar con el apoyo de una mayoría simple que es el 51% de los votos.
De manera que la división de partidos destruye la solidez de la democracia, y hace más costosos económicamente los procesos electorales, lo cual es inaceptable en países pobres, con grandes necesidades de educación y salud. Así que esta es la realidad de nuestra nación.
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