Especialistas hondureños advierten presencia de la peligrosa enfermedad «Fiebre del Valle»

Radio América. Especialistas hondureños este jueves advirtieron de la presencia sobre todo en el departamento de Comayagua, de la peligrosa enfermedad llamada «Fiebre del Valle».

El infectólogo Tito Alvarado explicó que la «Fiebre del Valle», es un hongo o micosis cuya infección se adquiere por el aire o por las esporas expuestas en el polvo.

Este hongo maligno afecta los pulmones de las personas y otros órganos vitales, advirtió el médico.

Detalló que la «Fiebre del Valle» o (coccidioidomicosis) es una dolencia lenta y progresiva.

Entre los principales síntomas de la enfermedad son: fiebre, mal estar general del cuerpo, tos crónica, entre otros.

Las personas infectadas por el hongo deben someterse a tres años de tratamientos de agentes antimicóticos, porque de no descubrirse la dolencia temprano esta puede provocarle la muerte al paciente, informó Alvarado.

La coccidioidomicosis

La coccidioidomicosis (también llamada fiebre de San Joaquín o fiebre del Valle) es una enfermedad producida en personas y animales por hongos dimórficos del género Coccidioides.

Se caracteriza por lesiones granulomatosas en pulmón con posterior diseminación a tejido óseo, piel o sistema nervioso central, aunque se tienen reportes de identificación en prácticamente cualquier órgano del cuerpo humano.

La infección inicial puede pasar desapercibida o cursar con ligeros síntomas gripales. Las formas progresivas cursan con tos y disnea persistente, debilidad, depresión, fiebre intermitente y pérdida de peso.

Después se puede producir osteomielitis con cojeras, abscesos y aborto en hembras gestantes. Agudas o crónicas, las formas progresivas no tratadas son mortales.

Contagio

El contagio se produce tras la inhalación de las artrosporas. Son sensibles los mamíferos como el perro, el caballo, primates y el hombre. Se tiene registro de infección en reptiles.

La inhalación y deposición en el alvéolo pulmonar de las artrosporas es seguida de su ingestión por los macrófagos, cuya actividad fagocitaria resisten.

Una vez en el seno del tejido pulmonar, la artrospora se hidrata y aumenta isotrópicamente de tamaño mientras sufre una replicación nuclear masiva hasta formar un cenocito de unos 60 μm, seguida de endosporulación por segmentación centrípeta.

Con información de la web.