El peligro y consecuencias de las «Balas Perdidas» en Honduras y Latinoamérica.

Radio América. En Honduras al igual que en otras naciones latinoamericanas constituye un peligro latente para sus poblaciones el uso irresponsable por parte de personas inescrupulosas quienes con sus armas de fuego lanzan balas perdidas o disparos al aire que en algunos casos terminan con consecuencias fatales.

Cabe mencionar que en ciertas fechas del año en especial en las fiestas de navidad y año nuevo, la muerte de personas incrementan debido a que sujetos a veces al calor de los tragos o ingeridos de bebidas alcohólicas disparan sus armas sin medir los peligros que acarrean este tipo de actos.

Según datos, en la semana de Navidad se producen muerte por esa causa en naciones como: Guatemala, Honduras, Paraguay, México y Brasil entre otras, donde la mayoría de las víctimas son menores de edad que por algún descuido de sus padres durante las celebraciones no saben del peligro que provoca una bala perdida.

O simplemente porque un disparo hecho al aire cayó y rompió el techo de las casas e hiriendo hasta de muerte a familias dentro de sus propios hogares.

En esta ocasión y en el caso que nos hace hacer esta pequeña reflexión, le sucedió a la familia Mencía, residentes en el barrio Paz Baharona de San Pedro Sula, norte de Honduras, una bala perdida casi provoca una tragedia porque el artefacto explosivo penetró el techo de la vivienda, pero afortunadamente solo fue el susto.

Uno de los afectados relató, que ya se encontraban dormidos, pero a eso de las 11.40 de la noche del sábado, «mi hermano escuchó el ruido del casquillo de la bala que debido a eso se levantó de su cama y encendió la luz para ver que había caído dentro de la casa, pero en su imaginación pensó que se trataba de un reloj, sin embargo, se llevó un buen susto porque era una bala disparada al aire por algún irresponsable.

El ciudadano comentó, que un poco asustado por lo sucedido recogió el casquillo, lo levantó y mirando hacia el techo vio el agujero que el proyectil hizo en el cielo falso de la casa.

Lo más curioso de todo eso es que ninguno de los residentes escuchó detonaciones de armas de fuego, no obstante, esa situación pudo haber terminado en un deceso o tragedia en la humilde casa de la caliente ciudad industrial del país.

Para evitar ese tipo de hechos y con el ánimo de que no se pierdan vidas inocentes por esa mala práctica, en Honduras las autoridades policiales y cuerpos de prevención realizan campañas de concienciación ya que muchas personas al calor de los tragos sacan sus armas y comienzan a disparar sin importarles que esas balas perdidas acaben con la vida de personas.

El peligro de una «Bala Perdida»

Los reportes de víctimas inocentes producto de disparos al aire son una
constante amenaza para la población cuyos hechos se repiten a lo largo del año en Honduras, y al parecer se multiplica durante la temporada de fiestas en especial las navideñas y de fin de año.

Y es que en nuestro país, debido a la costumbre de celebrar la pascua o noche buena, la despedida del año viejo y entrada del nuevo, se mezcla con cohetes artificiales alusivos con la fecha, sin embargo, otros ingeridos de bebidas embriagantes celebran con sus peligrosas armas disparando al aire.

Cifras y castigo

La verdadera dimensión del problema resulta difícil de establecer, pues son
muy pocos los países que llevan estadísticas específicas sobre estos casos, que por lo general se quedan enfrascados en las familias que día a día lamentan los «daños colaterales» de esta violencia.

Las autoridades hondureñas han querido avanzar para evitar que nuevos casos
queden impunes. De esta forma, la Secretaría de Seguridad anuncian recompensas a la población de hasta 50,000 lempiras para que denuncien a los sujetos irresponsables
que hacen disparos al aire.

Unos de los casos más recientes fue la captura de a un ciudadano de 70 años de edad por
suponerlo responsable de la muerte de un niño de 12 años en la ciudad de Choluteca, sur del país a causa de una bala perdida.

Con información de medios nacionales.