Cosas que no entiendo…
Por Mario E. Fumero
En el mundo en que vivimos ocurren cosas tan ilógicas y evidentes respecto a las injusticias de los sistemas humanos, que a veces uno se quedó asombrado, y me pregunto: ¿cómo puede haber tanta desfachatez? Hay cosas que te ocurren que no tienen lógica humana, y por más que trato de entenderlo, no puedo hallar respuestas, y para ello mencionaré algunas de ellas:
* ¿Cómo es posible en un país (Estados Unidos) donde los extranjeros conquistaron a los nativos, y el actual presidente tiene una esposa inmigrante, se estigmaticen a los inmigrantes que por más de 20 años han contribuido con sus impuestos al desarrollo del país, y se les niega la oportunidad de legalizar su estatus?
* ¿Cómo es posible que se defienda a un régimen absolutista como el de Venezuela, usando el argumento de soberanía nacional, mientras que el pueblo muere de hambre, e incluso se les priva de los medicamentos imprescindibles para vivir, y lo peor de todo, el no permitir el gobierno la ayuda humanitaria internacional, y todos los países guardan silencio, haciéndose cómplices de esta tragedia?
* ¿Cómo es posible que un hombre robe una gallina, y se le echen 10 años de prisión de forma expedita, y al que desfalcó al Estado en millones de dólares, ande de forma libre y no pase nada?
* ¿Cómo es posible que el exdirector del Seguro Social, Mario Zelaya, que desfalcó en más de 500 millones al Seguro Social, sea detenido en un batallón y protegido, y no se le enchache de manos y pies, y a la exprimera dama, Rosa de Lobo se le saque de su casa enchachada de pies y manos, y se le lleve a un centro penal de mujeres por supuestamente haber defraudado unos 16 millones de la Caja Chica de la Primera Dama?
* ¿Cómo es posible que a los pobres se les juzgue rápido, y a los poderosos y políticos corruptos, los juicios se demoren años, y entren al olvido?
* ¿Cómo es posible que en algunos países los gobernantes electos no alcancen la mayoría simple, y traten de gobernar la nación sin una segunda vuelta?
* ¿Cómo es posible que los ministros del Evangelio intervengan en asuntos políticos y terrenales, en vez de proclamar un reino dentro de otro reino?
* ¿Cómo es posible tratar de cambiar al hombre mediante leyes, sin llevarlos primero a un cambio de mente y corazón, mediante una experiencia profunda con Dios?
* ¿Cómo es posible que el Estado permita que algunas iglesias hagan negocio del Evangelio, y que muchos líderes religiosos, que se lucran de ello, no paguen impuestos?
* ¿Cómo es posible creer en Dios, cuando los que dicen servirle, le contradicen con sus hechos, y no viven su Palabra?
* ¿Cómo es posible establecer justicia como hombres injustos, y detener la corrupción con hombres corruptos?
* ¿Cómo es posible vivir rodeado de gente corrupta, sin tener problemas al actuar rectamente?
Todas estas preguntas revolotean en mi cabeza, y sinceramente, no encuentro respuesta, a menos que llegue a la conclusión del Apóstol Pablo cuando afirmó que en nosotros, “no mora el bien, y que debido al pecado que mora en mí (Romanos 7:20) muchas veces hacemos aquello que no queremos hacer.
En realidad, lo que necesitamos no es una religión, sin una profunda experiencia con Dios, que restaure en nosotros las virtudes que han sido devoradas por la ambición, materialismo y deseo de poder.
Todo esto me lleva a una conclusión, si no hay un cambio interior, difícilmente podemos cambiar lo externo, y tristemente vivimos en un mundo de injusticia, sin valores y sin temor a Dios.
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