La llaman la fiesta del fútbol latinoamericano, pero para una treintena de dirigentes y empresarios ligados a este deporte, la Copa América se transformó en una pesadilla.
El miércoles la Fiscalía de EE.UU. hizo pública una investigación donde acusa formalmente a 14 personas –nueve autoridades de la FIFA y cinco empresarios o ejecutivos- de haber recibido o pactado sobornos por unos US$150 millones a cambio de derechos de transmisión, publicidad y patrocinio de torneos de fútbol y adjudicar sedes de campeonatos.
En un mediático despliegue, varias autoridades de la FIFA fueron arrestadas el miércoles en Zúrich.
Más de dos tercios del monto total de sobornos correspondían a pagos ilegales por los derechos de transmisión y publicidad de la Copa América.
La Copa América es un torneo internacional que se realiza cada 4 años y reúne a las selecciones nacionales masculinas de fútbol más importantes de Sudamérica: las diez selecciones que conforman la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).
Además, suelen participar dos equipos invitados, generalmente México y EE.UU.
Y en junio de este año, Chile será sede del evento, cuyos derechos de difusión son hoy mirados bajo lupa.
Los 14 acusados
Jeffrey Webb – Islas Caimán
Eduardo Li – Costa Rica
Julio Rocha – Nicaragua
Costas Takkas – Reino Unido
Jack Warner – Trinidad y Tobago
Eugenio Figueredo – Uruguay/EE.UU.
Rafael Esquivel – Venezuela
José María Marín – Brasil
Nicolás Leoz – Paraguay
Alejandro Burzaco – Argentina
Aaron Davidson – EE.UU.
Hugo Jinkins – Agentina
Mariano Jinkins – Argentina
José Margulies – Brasil
GRamirez