Celac y el Ecuador político

El 27 de enero de 2016, el presidente Rafael Correa inauguró en Ecuador la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). La Celac fue impulsada por el entonces presidente Hugo Chávez con el objetivo de convertirse en una alternativa a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Dado el contexto actual, con una debilitada Alba (por los cambios políticos en los países miembros) y una disminuida Petrocaribe (por los precios bajos del petróleo), la Celac podría ensayar, considerado el tono de algunos discursos, presentarse como un bloque más moderado frente a Estados Unidos de América.

Pero según el presidente Correa, los socios de la Celac necesitan “un organismo capaz de defender los intereses soberanos de sus miembros”, y sostiene que lo ideal es que la OEA se limite a ser un foro para debatir sobre las relaciones entre la Celac y los países norteamericanos de habla inglesa.

En 2014, un día después de su toma de posesión, el presidente Juan Orlando Hernández llegó a Cuba para participar en la II Cumbre de la Celac. Entre los miembros de la comitiva se encontraba el entonces ministro de Seguridad que ejercía como canciller, Arturo Corrales, y el designado presidencial Ricardo Álvarez.

Para la IV cumbre, el presidente Hernández no pudo viajar por coincidir la fecha con la extendida elección de la Corte Suprema de Justicia y su segundo año de gobierno, razones que le obligaron a delegar al designado Ricardo Álvarez. De acuerdo a las agencias internacionales, Álvarez pronunció un discurso que generó risas y comentarios irónicos.

Perdió la oportunidad de referirse a la crisis humanitaria de los emigrantes cubanos que cruzan por Centroamérica, y que inician su travesía terrestre precisamente en Ecuador. Más cuando Honduras ostenta la presidencia del Sica, además de ser uno de los países con menor capacidad para enfrentar el zika.

Al finalizar la IV Cumbre de la Celac, República Dominicana asumió la presidencia. Días después, el mandatario Evo Morales declaró que Chile, país al que demandó en 2013 en su pretensión de contar con una salida al mar, está promoviendo la candidatura de Honduras para evitar que Bolivia asuma la dirección de la Celac en 2017.

El presidente Morales recordó que su país postuló en 2014 y que no había otro candidato. En mayo de 2015, su homóloga Michelle Bachelet le manifestó en Santiago al presidente Hernández que apoyará la candidatura de Honduras. En consonancia se pronunció José Insulza, exsecretario general de la OEA, promotor de la suspensión de Honduras en este organismo.

Hernández aspira a la presidencia de la Celac en un año electoral en Honduras, aparentemente para contar con el apoyo de todo el bloque, como el que le brinda Ecuador en el ámbito político y tributario, entre otros. Esto en previsión que las relaciones con la OEA podrían deteriorarse, si la Maccih cumple su trabajo de lucha contra la corrupción.

El presidente Correa tomó posesión en 2007, modificó la Constitución un año después, hoy tiene el control de todos los poderes del Estado, además de la fiscalía. Estructuró una serie de leyes y decretos que le permiten controlar a la sociedad civil y a los medios de comunicación, que recurren a la autocensura. Recientemente destituyó a la cúpula militar.

El mandatario no reconoció el gobierno de Porfirio Lobo. En marzo de 2014, dos meses después del encuentro con Hernández durante la II cumbre de la Celac en Cuba, restableció en Quito las relaciones diplomáticas. Su visita a Honduras está pendiente.

Es decir, en la Celac, Honduras ha pasado del paralelo de Venezuela al Ecuador político.

Graco Pérez
*Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos