Olimpia está contra la pared y Carlos Will Mejía lo sabe, por eso apeló este martes al orgullo de sus compañeros para poder remontar el 2-0 que les endosó Motagua el domingo pasado, en el primer juego de la gran final del torneo Apertura de Honduras.
“No me voy a referir a la exigencia del club para traer árbitros extranjeros, eso queda a criterio de ellos, pero no podemos obviar el tema y la forma en que perdimos, hoy estamos con la mentalidad de revertir el choque y ser inteligentes, Melvin Matamoros es un árbitro capaz, si le toca dirigir ojalá no se deje impresionar con jugadas extrañas o que alguien quiera magnificar una falta, porque aquí hay jugadores que se revuelcan como que les han pegado un tiro”.
“Yo lo he hecho, pero eso va contra el espectáculo, todos los jugadores tratamos de engañar, el domingo queremos dar espectáculo y sudar la camiseta jugando al fútbol, por respeto al aficionado que es el que paga la entrada, queremos que los jueces hagan su trabajo, el domingo anterior hubo cosas anormales, el árbitro asistente miró el codazo pero no vio el penal, ¿Entonces en qué estamos, va a ver una, pero no va ver la otra?
“Fue un momento de calentura, no quise ofender mucho menos a Pedro Atala que merece mis respetos, fue un decir, en cuanto al arbitraje, si me retiré molesto, porque yo estaba en la banca cuando el línea le dijo al árbitro sacale la otra y eso sí lo vi raro”.
“Después de la expulsión, no supimos asimilar cuando quedamos con uno menos, nos golpeó porque en una final pareja es imperdonable quedar con uno menos, todos sabemos que el 2-0 es traicionero, metemos un gol y empieza el “tembleque”, así como temblaríamos si nos meten uno, es una losa pesada pero es remontable, hoy más que nunca demostraremos la grandeza, el grupo anímicamente está bien y solo deseamos jugar cuanto antes posible la definitiva final”, dijo el futbolista de Olimpia.
