La Terminal de Palmerola nos genera serias dudas…creemos en la ejecución de otros proyectos cuyo impacto en la economía sería superior: los puertos Amapala y Trujillo, aunado a una carretera central desde Colon hasta el sur del país; O bien, a concentrar esfuerzos en conectar Puerto Cortes y Coyolito–Amapala; también podríamos mencionar la irrigación masiva del sur del país, entre otros.
Una gran terminal en Palmerola dejara sin aeropuerto a Tegucigalpa, según definición de IATA, amén de ser muy difícil de justificar económicamente. El tráfico de pasajeros a Tegucigalpa no ha crecido mucho en el pasar de los años. Dudamos que el movimiento de la carga sea diferente. Basta pensar en el costo monumental de mover viajeros y carga hacia y desde Comayagua. Nunca hemos leído un estudio de factibilidad que establezca que un proyecto no es factible, pero en este caso, si lo hicieron, desafía la lógica elemental.
La única forma de justificar ese proyecto sería si existiese una firme intención de mover el Gobierno Central, en una forma gradual, a Comayagua. Así como se plantea, los mayores beneficiados serán los dueños de terrenos alrededor de Palmerola y los constructores; los menos beneficiados serán los viajeros; y el gran perdedor será el Estado (el pueblo hondureño) que tendrá que mantener esa gran inversión.
Nos da la impresión de que alguien ha engañado al señor Presidente Hernández…ojala estemos equivocados…si no, los engañados seremos nosotros»
Abel García Bonilla