Radio América. Más hondureños han resultado quemados por la manipulación de pólvora que según informaciones la cantidad ya asciende a los 17, con los últimos casos ocurridos luego de la celebración de la noche de navidad, en la cual se conmemora el nacimiento del niño Jesús, según la tradición religiosa.
Este martes de informó que en el barrio La Libertad de la ciudad de Santa Bárbara (occidente del país), el ciudadano Denis Ivan Sagastume (24 años), sufrió graves heridas en los dedos de la mano derecha, debido a una explosión de un cohete tipo mortero.
El joven fue trasladado a un centro hospitalario de la localidad para recibir la atención médica correspondiente.
Asimismo, se conoció también que una niña procedente de la zona oriental habría sufrido quemaduras debido a la quema de pólvora.
Cabe mencionar que ayer 24 de diciembre se reportó la atención de dos menores de edad en el Materno Infantil de Tegucigalpa, tras sufrir lesiones provocadas por la manipulación de productos elaborados con pólvora.
El primero, un niño de 14 años quien fue atendido porque perdió parcialmente el dedo medio (amputación de la falange distal), al explotarle un cohete en su mano derecha, informó el portavoz del Hospital Escuela Universitario (HEU), Miguel Osorio.
El pequeño llegó al principal centro asistencial procedente de Siguatepeque, Comayagua, y quedó hospitalizado en el Materno Infantil.
Mientras, una niña de 7 años fue atendida en el HEU y luego trasladada al Hospital del Niño Quemado tras sufrir lesiones en su brazo derecho y rostro, tras estallarle un cohete que encontró en una calle de la colonia El Carrizal de Comayagüela, se conoció.
El HEU ha atendido en lo que va de la temporada navideña siete niños quemados con pólvora, tres de ellos que están hospitalizados debido a la gravedad de las lesiones.
Uno de ellos es que llegó procedente de La Paz, quien perdió dos dedos y el 60% de movilidad de su mano derecha, luego que le explotó un mortero.
Otro caso es el de una niña de apenas 5 años de edad originaria de Nacaome, Valle, a quien un “cuete” le explotó en la boca provocándole daños en la mucosa oral.
