Se cumple un mes de camino en la caravana migrante que hoy se dirige a Sinaloa

Radio América. A un mes de su partida, la caravana de migrantes tomaba camino este martes en varios autobuses del estado de Jalisco hacia Sinaloa.

Dos mil kilómetros después, unos 3 mil 600 indocumentados llegaron ayer a la ciudad de Guadalajara, pero aún les queda la mitad de la ruta en su destino a Tijuana desde donde pretenderán gestionar refugio de asilo a los Estados Unidos.

Este día más de 100 autobuses trasladaban al numerable grupo de la primer caravana desde las 4:00 de la mañana.

Los gobiernos estatales de alguna otra forma han facilitado cierta ayuda a la movilización, además de la policía Federal y transportistas particulares.

Mientras tanto, en una conformación diferente, la segunda caravana de aproximadamente 2,000 miembros de origen centroamericano se encuentra en la Ciudad de México a la espera de un respiro para retomar fuerzas y continuar con el fatigante camino.

Dando un vistazo a lo sucedido y tal como se esperaba, esta primera caravana integrada por un 85% de hondureños, terminó inspirando al resto de la región que ha conformado dos caravanas más; una de estas dirigidas por salvadoreños.

Sol, frío, hambre y algunas enfermedades respiratorias son las espinas que han tenido que enfrentar en el escabroso camino estos migrantes de la caravana que en un inició salió de San Pedro Sula (norte de Honduras) el pasado 13 de octubre con unos 2,000 integrantes.

Al cruzar la frontera con Guatemala el grupo se fue nutriendo hasta superar los 5 mil, no obstante las dificultades hizo retroceder a cientos.

En los tramos algunos largos y otros cortos, la caravana se ha fraccionado en distintas ocasiones, sin embargo determinada a alcanzar el “sueño americano” pese a lo minado por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump.

Lo que para muchos podría significar una victoria por los 2,000 kilómetros recorridos, en su mayoría a pie, la fecha a pasado desapercibida para los cientos de catrachos que piensan solamente en sobrevivir el día a día.

Cabe destacar que Nashieli Ramírez (presidenta de la comisión de derechos humanos de la ciudad de México) descartó casos de tuberculosis en la primer y segunda caravana migrante.