Luego de la presentación del Ministerio Público (MP) de testigo protegido en el Juicio oral y público de Beta Cáceres, la defensa afirma que el MP tenía que presentar una línea de investigación en su contra.
Y es que la defensa de este caso afirma hay varias inconsistencias en torno a las declaraciones de este testigo protegido.
«La declaración del testigo nos parece un poco curiosa ya que el testigo afirma que llegó luego de inmediato y entró a la escena, salió regresó y nunca llamó a la policía entiendo yo» explicó la abogada Ritza Antúnez.
«Es increíble que un testigo tuvo el control de la escena y la fiscalía no estableció una línea de investigación con respecto a este testigo» afirmó Antunez.
Ante las pruebas y testimonios que se han presentado en el caso, la abogada manifiesta que además es curioso que el asesinato no haya levantado las alarmas ese día.
«Es curioso que diga que el guardia estaba dormido, si se supone que hubo disparos en una colonia, eso significa que la muerte de la señora Berta Cáceres no despertó ninguna alarma es algo que me deja dudas si las personas que le dieron muerte ya estabn dentro de la casa», expresó Antunez.
Además, la abogada defensora declaró que siempre ha tenido la duda de porqué la puerta principal de acceso a la casa nunca sufrió ningún daño y es increíble como este testigo tuvo dominio total sobre la escena antes que las autoridades policiales y esto no haya despertado ningún espíritu investigativo en el MP.
Los ocho encausados de ser los autores materiales del crimen de Cáceres, son: Mariano Díaz Chávez, Douglas Geovanny Bustillo, Sergio Ramón Rodríguez Orellana, Elvin Heriberto Rápalo, Henry Javier Hernández, Edilson Duarte Meza, Emerson Duarte Meza y Oscar Arnaldo Torres, a quienes de acuerdo a la valoración y análisis que haga el Tribunal de la prueba ofertada para el debate, se les determinará su culpabilidad o inocencia de los ilícitos imputados.
Cáceres fue asesinada el 3 de marzo de 2016 en su casa de habitación de la colonia El Líbano, de la ciudad de La Esperanza, en el occidental departamento de Intibucá, donde por años ejerció resistencia ante la construcción del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, construido sobre el río Gualcarque por la empresa DESA.
