Los "pecados" que motivaron la renuncia de Nahúm Espinoza en Olimpia

La renuncia de Nahúm Espinoza sorprendió a todos la noche del miércoles, cuando Olimpia publicó un comunicado anunciando la llegada del uruguayo Manuel Keosseián en su lugar.

Lo más curioso es que Espinoza haya decidido dejar Olimpia siendo líder invicto del torneo Apertura, más allá que el equipo no mostrara el fútbol vistoso al que está acostumbrada su afición.

Por ello resulta necesario hacer un análisis profundo y determinar las verdaderas causas, o errores, que propiciaron la salida de Nahúm Espinoza de Olimpia, al que le dio un tricampeonato durante la década anterior.

  1. El juego aburrido de su equipo: Si bien los aficionados de Olimpia tienen dos años sin levantar el trofeo de campeón nacional, nunca tuvieron empatía con la idea de juego de Nahúm, por considerarla mezquina y contraria al estilo avasallante que han mostrado a lo largo de su historia.
  2. Pelearse con los referentes: Hasta donde se sabe no se peleó directamente con Carlo Costly, Johnny Palacios y Donis Escober, pero sí los relegó al banco de suplentes y a veces ni los convocaba, y eso, quiérase o no, siempre tiene un efecto en el ánimo del plantel y la convivencia grupal.
  3. Divorcio con la afición: El peor de todos los errores que pudo haber cometido fue pelearse con la afición de Olimpia, la cual es una lucha destinada a perderse. En el último juego (1-1 con Juticalpa), incluso, se mofó públicamente de la gordura de un aficionado que desde silla gritaba ‘fuera Nahúm’.
  4. Arrogancia: Algunos jugadores de Olimpia que han pedido anonimato han manifestado su inconformidad con el trato de Nahúm, que si bien nunca fue irrespetuoso, era demasiado pesado y arrogante.
  5. Haber decidido renovar: Sí, ese fue el ‘pecado’ que dio paso a todos los anteriores. El propio Espinoza contó la semana pasada en conferencia de prensa que, tras ser eliminado por Motagua en las semifinales del pasado certamen, planteó seriamente la posibilidad de no renovar y volver a comentar para la televisión. Sin embargo, el entrenador decidió continuar pese a no estar convencido que era la mejor determinación. También reveló que ya había puesto su renuncia hace mes y medio. Por eso dicen que ‘no hay buenas segundas partes’.