Radio América. Al menos ocho personas asesinadas la noche de este viernes en un expendio de bebidas alcohólicas en un sector de la conflictiva colonia El Carrizal 2, zona norte de la capital Tegucigalpa, según informes preliminares.
De acuerdo con la información, al lugar de la masacre a bordo de un vehículo llegaron varios sujetos fuertemente armados y sin mediar palabras dispararon con armas de alto poder en contra de la humanidad de las personas que se encontraban departiendo en el sector antes mencionado.
Al sitio de la tragedia llegaron varios familiares quienes al ver la escena sangrienta, acongojados y consternados se lanzaron con impotencia y llanto sobre los cuerpos inertes de sus parientes.
En ese intenso tiroteo también dos personas resultaron con graves heridas por lo que de inmediato fueron llevados a la sala de emergencia del Hospital Escuela Universitario.
Los heridos fueron identificados como Luis Carbajal (39 años de edad) y Julio Antonio Villatoro Canales (37), ambos se encuentran estable de salud, indicó a medios el vocero del centro hospitalario, Miguel Osorio.
Mientras que algunas de las víctimas mortales solo han sido reconocidas como: Jordy, Juan Baca, uno como «Cara de Mancha», Rodrigo y alias «El Sapito».
Cabe mencionar que el señor Manuel Lagos, sufrió problemas nerviosos al momento de ver lo que ocurrió en el estanco de bebidas embriagantes.
Se maneja que el atraco armando iba dirigido para transportistas, sin embargo, este extremo aún no ha sido confirmado por las autoridades policiales.
No obstante el portavoz policial Jair Meza no descarta que esta masacre haya sido perpetrada por estructuras criminales como maras y pandillas por el cobro del mal llamado impuesto de guerra o extorsión, porque al parecer algunos de los fallecidos serían trabajadores del transporte urbano de la capital hondureña.
Al lugar del múltiple crimen llegaron varias patrullas policiales y del cuerpo de medicina forense para el reconocimiento e identificación de los muertos.
Los agentes policiales realizan fuertes operativos para recabar información que pueda ayudar a dar con el paradero de los victimarios de los ciudadanos.
El país cerró 2016 con una tasa de homicidios de 60 por cada 100.000 habitantes, que en el 2017 bajó a 43 por cada 100.000 pero sigue siendo muy alta: cerca de seis veces el promedio mundial.
