Tatuaje en Honduras: La tinta que forja y marca sentimientos en la piel (Vídeo)

La cultura del tatuaje en Honduras antes del 2005 era un tabú y un signo de estigmatización a los que los portaban atribuyéndose solo a pandilleros.

Según el historiador Edgar Soriano la palabra “tatuaje” posiblemente proviene del samoano «tátau», que significa marcar o golpear dos veces (en referencia al método tradicional de aplicar los diseños o plantillas), se incorpora al español a través del francés, tatouage.

El Tatuaje se define como una modificación permanente del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura o un texto y se plasma con agujas u otros utensilios que inyectan tinta o algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona.

El reloj marca las 9:00 de la mañana, Golosinas y Más tattoo Studio abre sus puertas para su primer cliente que decidió acudir lo más temprano posible y así no perder su cita. El estudio, es un lugar muy limpio, con luces tenues, música que sale desde un tocadiscos, paredes negras, muchas calaveras y sobre todo la silla especial donde comienza la magia, las agujas comienzan a imprimir en la piel del cliente un sentimiento, su vivencia en la piel.

El artista

El artista David Santos, psicólogo de profesión pero artista de corazón con un lienzo muy peculiar, este lienzo es la piel de las personas.

“Tengo la mitad de mi vida dedicándome a esto, fue una de las mejores decisiones que he tomado” dijo con sonrisa de satisfacción mientras imprime los sentimientos de su cliente en la piel.

Santos contó a Radio América, que todo comenzó como algo empírico nada profesional, por amistades que estaban relacionadas con el mundo del tatuaje.

“Comenzó con los amigos del barrio, unos tatuándose a otros y enseñándose entre sí, incluso las máquinas las hacíamos nosotros” relató.

También dijo que tiempo después, ahorró para tener su propio equipo profesional y hasta hoy no ha dejado de tatuar con figuras significativas a quienes se lo piden.

Algo muy interesante en la carrera de este artista es que su pasión lo ayudó para seguir sus estudios universitarios, ya que él se costeó su carrera profesional a través de los tatuajes.

“Comencé a ganar dinero y experiencia con cada trabajo y fue así como terminé mi carrera universitaria, lo chistoso es que no trabajo de eso, soy psicólogo de profesión”.

El proceso para hacer un tatuaje según Santos, radica en el acuerdo entre el cliente y el «tatuador» sobre la idea de la imagen que este pretende plasmar en su piel; hay un consenso de diseño, tamaño y precio, luego se fijan la hora y el día ya que trabaja por citas programadas.

“El proceso de un tatuaje es 70/30 si el cliente no se lo cuida bien el resultado final no va a ser el esperado” explicó.

Por otra parte, Santos denunció que para tener una licencia sanitaria las autoridades designadas ponen mucho obstáculo, se tardan y es por eso que ellos (los artistas) deciden trabajar por su cuenta de forma garantizada, limpia y lo más profesional posible.

“Yo en este estudio cumplo con todas las normas internacionales para tatuar, pero sanidad no se agiliza… No tenemos cuello, aquí en este país se acostumbra hacer las cosas de esa forma” reclamó.

Entre risas, el artista habló de los riesgos que una persona corre al tatuarse, “Que sufra una terrible adicción al tatuarse y no pare de hacerlo” dijo muy jocosamente.

Santos agregó que si se hace en un ambiente estéril y profesional el riesgo en salud es mínimo, a menos que sea una persona alérgica a la tinta, y eso solo le ocurre a 1 de cada 10 personas que se tatúan; o que sean clientes con alguna enfermedad y no lo comuniquen como diabetes ya que la cicatrización es totalmente diferente.

Entre los rangos de precios que utilizan en su estudio dependerán del tiempo o de las sesiones que requiera el tatuaje, todo depende del tamoaño.

“El precio dependerá del color y el tamaño hay tatuajes de hasta 4 mil lempiras” indicó.

Santos finalizó su participación diciendo que le parece una lástima que la sociedad ande por la vida con tantos prejuicios ya que las personas tatuadas son víctimas de discriminación en casos extremos los estigmatizan o confunden con grupos delictivos.

“Cada día hay personas más tatuadas de diferentes rubros, aquí vienen abogados, doctores, diputados, artistas y realmente aunque intenten no podrán detener esta cultura del tatuaje”.

Una vida con tinta en la piel

Allison Laitano, psicóloga de profesión dispuesta a ayudar y tratar a  pacientes con VIH y niños con problemas de abuso, demuestra que sus tatuajes no la descalifican para realizar su trabajo, sin embargo ha sido víctima de discriminación.

“Recuerdo una vez, en el mal, yo andaba de shorts y camisa escotada y mis tatuajes son visibles y una señora me quedó viendo como si acababa de salir del infierno”.

Laitano explicó la razón principal razón por la que le gustan los tatuajes es que los ve como arte y le permite explotar su creatividad y poder darle una imagen a sus sentimientos, pensamientos y portar algo que le apasiona.

Con 19 tatuajes en diferentes partes de su cuerpo, la joven comenta lo que tuvo que hacer para poder ahorrar y hacerse sus tatuajes. “No comía en la universidad; ni salía con mis amigos, todo por ahorrar y poder juntar algo de dinero para poder tatuarme” recordó.

La inversión total de la joven es de al menos 30 mil lempiras así que este arte es un poco costoso.

Además comentó que pese a su profesión le ha costado un poco adaptarse a los comentarios y miradas de la gente en lugares públicos, sin embargo eso ya no le molesta.

También Laitano agregó a su testimonio que las personas la observan como si fuese ladrona o secaría, con lo que confirma que hay muchos estereotipos en pleno siglo XXI.

Por su parte, para la destacada presentadora y figura pública, Rosa Alvarado, cuenta su experiencia y  lo difícil que ha sido ser aceptada por su público.

«Es bonito porque podes ir enseñándole a las personas que podes ser profesional, podes tener trabajos en diferentes lugares y tener gustos un poco alocados».

Alvarado explicó que no a sido tan difícil ser mujer tatuada y figura pública como muchos se imaginan.

«Me alegra estar abriendo puertas, para otras personas que vienen detrás de mí y que puedan trabajar tatuados» dijo con una sonrisa de satisfacción en su cara.

Además la exitosa presentadora dejó un mensaje a todas las personas que no están muy de acuerdo con esta cultura del Tatuaje.

👉🏿 @davidtat2

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«Es mi cuerpo… no puedo decirles nada más; estoy en una situación que tampoco me puedo poder a pelear con la gente, con la audiencia porque es la gente que también te sigue, es una decisión personal… Al final de cuentas creo que es decisión de cada uno vivir y dejar vivir, creer que lo que a vos te gusta es con lo que vas a vivir el resto de tu vida es una decisión de vida y si a vos te gusta seguí adelante y sino pues respeta la preferencia de cada quién».

 

¿Religión la voz de la razón?

En Honduras el 92% de la población es conservadora y cree en Dios, aún no se acepta por completo la cultura del tatuaje, así lo explica el Reverendo religioso Santos Ruiz.

“La biblia es muy clara en Levítico 19:28 “No harás sajaduras en vuestro cuerpo, ni os haréis tatuajes; yo soy el señor”… si respetaramos la biblia la sociedad no estuviese como está”.

Ruiz explicó que «la Biblia es la ley establecida por Dios y hay parámetros establecidos por este libro que hay que respetar».

La visión médica sobre los tatuajes

La preocupación principal para los que aun no se deciden a marcar su piel de por vida, es los tipos de riesgos que esto podría conllevar, y es que existen varios mitos y realidades sobre los tatuajes.

La doctora especialista en dermatología, Alejandra Soto, asegura que tatuarse no tiene consecuencias en la salud, sin embargo existen ciertos cuidados y precauciones que hay que tener.

«Cuando se elabora un tatuaje permanente se requiere realizar múltiples
punciones en las capas profundas de la piel, por lo que la piel es más sensible a algunas complicaciones como ser : infecciones, reacciones alérgicas a la tinta, cicatrices elevadas conocidas como queloides, puede favorecer la aparición de lesiones características de algunas enfermedades e incluso contraer infecciones como el VIH o hepatitis sino se ha llevado a cabo un proceso de esterilización adecuado de las agujas que se utilizan».

La Dra. Soto explicó que para poder borrarse un tatuaje hay que seguir un largo proceso:

«Los tatuajes se pueden borrar mediante diferentes técnicas como ser el láser q- switch ya que actúa fragmentando el pigmento en partículas muy pequeñas que permiten a nuestro organismo fagocitarlas y eliminarlas a través del drenaje linfático. El color negro es fácil de tratar, sin embargo el rojo, amarillo o naranja son muy resistentes al láser. Para que este tipo de tratamiento sea funcional se requieren de 6 a 10 sesiones teniendo como efectos secundarios enrojecimiento, sangrado o dolor» aseguró.

Además otra técnica bastante utilizada, es mediante cirugía, en este caso se retira la piel tatuada y se colocan puntos de sutura, siempre y cuando se trate de una tatuaje pequeño.

Agregó que en general los pacientes no saben qué pigmentos les inyectaron al hacerles el tatuaje. Y los médicos no pueden adivinarlo hasta que empiezan a borrarlo. Por esta razón no podemos predecir el tiempo que hará falta para borrar un tatuaje hasta que iniciamos el tratamiento, finalizó.

Incidencias en Honduras

En la capital funcionan alrededor de una docena de estudios de tatuajes profesionales, que cada día son visitados por personas de todos los estratos sociales y profesionales, interesados en grabar con tinta en su cuerpo alguna imagen que represente algo importante y especial para ellos.

Según datos históricos a inicios de los años 80, en el país eran pocas las personas que se tatuaban, generalmente los jóvenes que miraban las tendencias de las modas en revistas de farándula que llegaban de Estados Unidos, ya que el Internet no había tomado tanto auge como en la actualidad.

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