Radio América. El presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, el pastor Alberto Solórzano, manifestó este miércoles que no se debe «obviar» la realidad que vive el país ante la participación de menores de edad en crímenes, por eso esta iglesia se muestra a favor de revisar la edad punible y hacer un análisis para calificar la magnitud del delito.
En ese sentido, Solórzano dijo que si un menor de 9 o 10 años comete un delito fuerte debe ser detenido y tenerlo en reclusión estricta hasta que cumpla cierta edad y después ser penado como cualquier adulto, como sucede en otros países del mundo.
«Todas nuestras leyes están dirigidas a una actitud proteccionista a los derechos de las personas», indicó, a la vez de cuestionar que en el país se le ha quitado autoridad y responsabilidad de los padres, que hasta pueden ser detenidos y estar presos por ser denunciados por sus hijos ante un llamado de atención.
«La autoridad se la hemos dado prácticamente a los jóvenes, y éstos nos van a hundir si no podemos parar esta situación», señaló.
Sin embargo, Solórzano dijo que será normal que los defensores de los derechos de los niños se mostraran en contra de la propuesta del Gobierno de reducir la edad punible, pero «la mayoría del pueblo hondureño está consciente de una realidad que vivimos como país, y no podemos remitirnos a experiencias ajenas, sino a nuestra propias experiencias y con nuestras respuestas».
«Necesitamos reflexionar y tomar decisiones en función de la realidad de nuestro país, no de tratados internacionales, el país nos pertenece, debemos sacarlos adelante, y somos nosotros que lo vamos a hundir si no participamos de una forma frontal en temas como este y otros que son de prioridad de país», puntualizó el líder religioso.
MH
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