Muchas personas crean estereotipos que se graban de tal forma en su mente que comienzan a tomar decisiones como si esos conceptos correspondieran a la realidad. Los sicólogos definen los estereotipos como una construcción subjetiva que alguna persona realiza sobre otra persona o grupos de personas, a menudo inadecuados o sesgados. Es una simplificación de la realidad, que carece de fundamento científico y que puede tener una valoración positiva, neutral o negativa, cuyos orígenes pueden ser el resultado de un incidente conocido o experiencias pasadas, o simplemente de rumores prevalentes.
El estereotipo produce una generalización de las cualidades o defectos de una persona que se extiende hacia todas las que muestran coincidencias comunes, o incluso puede ser que se asigne una cualidad o defecto a un grupo del que no se tiene ningún contacto o información. En este caso, los medios de comunicación tienen una gran incidencia como principales formadores de opinión en la sociedad.
Cuando se genera un estereotipo es muy difícil eliminarlo, y por lo general casi siempre deriva en algún tipo de discriminación o acción punitiva. La psicología ha analizado a los estereotipos y les ha encontrado una función en el contexto social en el que vivimos: la necesidad humana de contribuir a la unión con los semejantes a partir de la caracterización de los que son diferentes, simplificando la realidad que de por sí es compleja, para definir concretamente las características de un grupo determinado.
Según los analistas, los estereotipos ejercen una gran influencia sobre nuestra opinión hacia las otras personas debido a las generalizaciones sobre las características típicas o predominantes de los miembros de diversos grupos sociales, sugiriendo que todos los miembros de estos grupos poseen rasgos similares y, por lo tanto, se comportan en forma similar. Los estereotipos, en parte, se corresponden con la realidad, lo que sucede, y esta es una de las características, es que tienden a exagerarla.
Otra de las características de los estereotipos es su gran resistencia al cambio ya que, incluso, pasan de generación en generación. Además, los estereotipos generan expectativas que no se modifican a pesar de disponer de una adecuada información para validarlos. Una de las principales funciones de los estereotipos sociales es la función cognitiva de sistematizar y simplificar el entorno, así como de predecir conductas, cosa que facilita una comprensión más coherente y la adaptación al entorno social.
Existen varios tipos de estereotipos, dentro de los cuales se pueden mencionar los religiosos: los valores y las costumbres de una religión que la mayoría no practica son sujetos de cuestionamiento, y a partir de allí se lanza una crítica a cualquiera que profese esa religión; políticos: algunas personas se identifican tanto con el pensamiento de algunos políticos que pierden el criterio para elaborar pensamientos propios y estigmatizan a los que no piensan en forma similar; raciales: las diferencia vienen por temas como el color de la piel o la pertenencia a una cultura. Los estereotipos condicionan nuestras relaciones con la gente y los utilizamos para justificar o racionalizar nuestra conducta hacia la categoría que representa, es decir, sirve para justificar nuestra aceptación o rechazo o la toma de acciones hacia un grupo específico. El problema se presenta cuando las personas actúan guiándose únicamente por los estereotipos que han creado, porque entonces las decisiones que se toman surten efecto sobre todos los componentes del grupo así definido, sin considerar que no necesariamente las mayorías se comportan de la forma generalizada. Para el caso, no todos los políticos o los diputados son corruptos; ni todos los funcionarios públicos son arbitrarios y prepotentes; no todos los empresarios ni los profesionales independientes son evasores del fisco; no todos los deportados son delincuentes; no todos los vecinos de un barrio marginal son mareros. Como dice un refrán: “La gente con prejuicios solo ve aquellos que coinciden con sus prejuicios”.
Para finalizar, es importante reconocer las falencias que se originan de las generalizaciones y las posibles repercusiones negativas que pueden tener sobre la mayoría de las personas que generalmente se salen del molde que hemos creado en nuestras mentes. Solo así se podrá tratar a las otras personas en forma justa y equitativa.
*Exministro de Finanzas
