El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ofreció hoy su respaldo a los miembros de la recientemente creada Comisión Especial para la Reestructuración y Depuración de la Policía Nacional, quienes han sido amenazados de muerte.
«Tienen todo mi respaldo y de las instituciones del Estado. Quiero decirles a los que pretenden meterles miedo o evitar la reestructuración de la depuración policial que nadie va a detener la reestructuración y la depuración policial», expresó el gobernante en el sur del país a Radio América, que transmite desde Tegucigalpa.
Agregó que su gobierno seguirá trabajando en brindarle seguridad a la población y que la depuración policial no se detendrá aunque haya amenazas contra los miembros de la Comisión Especial.
«Así que se olvide el que quiera meter temor porque ese es un proceso irreversible hasta que logremos construir una Policía efectiva, certificada, con resultados hacia la gente», recalcó Hernández.
El 31 de mayo la Alianza por la Paz y la Justicia (APJ) denunció que continúan las amenazas de muerte contra los miembros de la Comisión Especial para la Reestructuración y Depuración de la Policía Nacional.
«La APJ lamenta que este tipo de amenazas continúan latentes, sistemáticas y, peor aún, que a 25 días de haberse denunciado esta situación, hoy las intimidaciones son más evidentes y públicas a través de acciones precisas y concretas que la APJ ha documentado», indicó la organización en un comunicado.
Entre otras acciones contra los miembros de la Comisión figuran la vigilancia y merodeo a las casas donde han vivido varios comisionados y los asesores de la Comisión Especial.
Además, individuos que se sienten afectados por el trabajo de la Comisión Especial para depurar la Policía investigan «sobre la vida privada de los comisionados» y le hacen seguimiento a sus familiares en vehículos que han sido identificados, aunque circulan sin placas y vidrios polarizados, indicó la APJ.
La Comisión Especial fue creada hace 50 días de trabajo, durante los que ha logrado depurar 68 policías, de 164 evaluados.
Entre los separados de la institución policial figuran cinco generales, 27 comisionados y 36 subcomisionados.
El 4 de mayo el pastor evangélico Alberto Solórzano, uno de los miembros de la Comisión Especial, denunció que grupos a lo interno y externo de la Policía Nacional estaban incómodos por la depuración policial que están haciendo.
La Comisión Especial fue creada tras la denuncia en la prensa local y un diario de Estados Unidos de que oficiales y miembros de la Policía Nacional son los autores intelectuales y materiales del asesinato del zar antidrogas Julián Arístides Pacheco y el asesor en asuntos de narcotráfico Alfredo Landaverde.
Pacheco fue asesinado en 2009, mientras que Landaverde en 2011, ambos en Tegucigalpa.
En 2011, el gobierno que presidió Porfirio Lobo inició un proceso de depuración de la Policía Nacional, pero en la práctica eso no ha ocurrido por falta de voluntad política y porque la institución sigue infiltrada por criminales, según coinciden representantes de varias organizaciones sociales del país. ACAN-EFE
gr/ev
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