Peligra la patria

¡Alerta, hondureños! ¡Igual que en 1969 la Patria está de nuevo en peligro y es nuestra obligación salvarla!

Entonces  el Jefe de Estado de Honduras le restó  importancia a la amenaza del ataque salvadoreño contra Honduras, preparado por  décadas por la Fuerza Armada de El Salvador (FAS); así consta en informes -ahora documentos históricos- de nuestro embajador en ese  país,  licenciado y capitán don Virgilio R. Gálvez, archivados en la cancillería hondureña; amenaza confirmada también por un  agrónomo hondureño, alto funcionario en la Secretaría de Agricultura, que participó en la sesión del gabinete salvadoreño en la que se decidió invadir Honduras, sin declaratoria de guerra.

Los gobiernos “amigos” nos dejaron solos ante el agresor, que había dotado a sus tropas con  modernos rifles belgas AG3, para apropiarse de todo el occidente de Honduras y Puerto Cortés.

La falta de apresto de las Fuerzas Armadas de Honduras fue evidente, pues el jefe del frente occidental tenía incompleta la tropa, que se quedó sin munición para los rifles M 1, excedentes de la Segunda Guerra Mundial, donados a Honduras por los EE.UU. de América. El mayor Edgardo Alvarado Silva y el capitán Frank Ramírez Matheu, detuvieron la desbandada de tropas en El Portillo; la munición donada a Honduras por el general Anastacio Somoza Debayle, y el operativo aerotransportado del Batallón Guardia de Honor Presidencial hasta Santa Rosa de Copán y de allí por tierra hasta San Rafael de Las Mataras,  permitieron al capitán y ahora héroe nacional Matías Hernández, derrotar a tres generales salvadoreños.

El Salvador adquirió ya, con autorización del gobierno de EE.UU., una flotilla de 19 aviones A37, estadounidenses; mientras Nicaragua adquirió 12 aviones Yakolev 130 y 59 tanques T52, rusos, pero se niega a Honduras el derecho de comprar las piezas necesarias para la reparación y mantenimiento de sus 12 F5, adquiridos en 1986, con  otras facilidades del Military Assistance Program (MAP); rompieron el equilibrio militar regional con su poder ofensivo que amenaza tanto a Honduras como a  Costa Rica; por eso sus gobernantes reavivan continuamente supuestos conflictos fronterizos, pretenden cerrarnos la salida al Océano Pacífico, y, de paso, amenazan al mundo al reforzar el poder islámico en la región.

En 1969 el general López Arellano estuvo borracho en los sótanos del Banco Central, mientras hoy, que la Patria peligra de nuevo, el presidente JOH anda en desfiles de moda.

¿Por qué el gobernante hondureño repite el inapropiado anglo-barbarismo “repotenciar” (volverla más ofensiva), en lugar de  hablar de la reparación y mantenimiento de  nuestra flotilla?

La actitud inamistosa del gobierno estadounidense podría ser por la Ley de Protección del Espacio Aéreo y la de Interdicción Marítima,  aprobadas sin su consentimiento por Honduras. La primera  permitió el derribo de dos narco-avionetas, que causó la “visita” a Honduras del Comandante del Comando Sur, Coronel Fraser, y  llevó a la renuncia obligada del Jefe de la Fuerza Aérea Hondureña, General de Brigada Pastor Ruis Landa Dubón, oficial cuyo pundonor salvó a sus subalternos, a Marlon Pascua, Ministro de Defensa y al general René Osorio Canales, responsables de la aprobación de esas leyes.

Es tontería querer convertir en Aeropuerto Internacional la Base Militar de los EE.UU. en Palmerola, pero conviene a la manipulación política de quien quiere reelegirse, aunque por su soberbia perdamos la Patria.

Si “Todo hondureño está obligado a defender la Patria” y se pierde la ciudadanía “Por prestar servicios en tiempo de guerra a enemigos”, tú decides: ¿Patriota o apátrida?

Ramón Custodio