El Proyecto Estado de la Región, iniciativa académica del Programa Estado de la Nación, Consejo Nacional de Rectores (Conare) y (la) Defensoría de los Habitantes de Costa Rica, que desde 1996 da seguimiento al desarrollo humano sostenible en Centroamérica, presenta las Estadísticas del período 2000-2013-2014 con “180 variables e indicadores sobre las principales tendencias sociales, económicas, ambientales y políticas de la región”; los avances y retrocesos en Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Información generada por cien fuentes nacionales, regionales e internacionales, reconociendo que hay “vacíos y debilidades en la disponibilidad, calidad y acceso” a ella, que explican las “asimetrías entre los países y dentro de ellos” mismos, y dificultan las comparaciones, por “rezagos en la actualización periódica de ciertas variables así como en el acceso y atención oportuna de las solicitudes de información”.
“… se ha hecho un esfuerzo… para, hasta donde la disponibilidad de la información lo permite, valorar el desempeño de los países y la región comparativamente con los indicadores promedio para América Latina y el Caribe, los países de la OCDE y el mundo”, que el lector puede justipreciar con la oficial; gracias al “auspicio del Segundo Programa Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para Centroamérica (Presanca II) y el Programa Regional de Sistemas de Información en Seguridad Alimentaria y Nutricional (Presisan), financiados por la Unión Europea, la Fundación Avina y el Programa del Estado de la Nación, promocionado en Costa Rica por el Conare y la Defensoría de los Habitantes.
“Estadísticas de Centroamérica ha apostado por recolectar, sistematizar y analizar los datos disponibles para todos los países” mencionados, “en aquellas áreas y temas clave para conocer y dar seguimiento al desarrollo humano sostenible de la región”.
Los indicadores han sido organizados en treinta apartados temáticos, “además de las series de datos, gráficos y breves textos en los que se analizan los principales cambios en las tendencias”.
Hace más de veinte años se usó el Producto Interno Bruto (PIB) para evaluar el bienestar y desarrollo de los países, suplantado desde que las Naciones Unidas crearon el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que permite evaluar las capacidades y oportunidades de los habitantes de cada nación, haciendo de la persona el epicentro del desarrollo. El IDH ubica a Panamá, Costa Rica y Belice en los tres primeros lugares, y después en orden decreciente a El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Una gráfica expone la evolución del IDH país por país de 1980 a 1990 y del 2000 al 2913.
Concluyen: el desarrollo humano de la región ha estado históricamente por debajo del promedio de América Latina y del mundo; todos los países de la región han aumentado en forma continua su IDH en el período; Panamá y Costa Rica tienen un nivel de desarrollo humano alto en los puestos 25 y 38; para llegar al nivel de muy alto desarrollo tendrían que aumentar los niveles de educación y triplicar el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita. Los demás tienen un desarrollo humano medio, principalmente por bajos niveles educativos y de ingresos que deben corregir lo más pronto posible.
El Índice de Progreso Social sobre la nutrición, agua, saneamiento y derechos ciudadanos, con cincuenta y dos indicadores, agrupados en tres dimensiones miden las necesidades básicas, fundamentos del bienestar y las oportunidades, además de la inseguridad; en el 2013, ubica a Centro América en una posición intermedia dentro de 132 países.
*Excomisionado nacional de Derechos Humanos
Por Ramón Custodio
