Contundente ha sido Rodrigo Wong Arévalo en su editorial del pasado viernes 15, en donde planteó claramente la necesidad de la elección de la nueva Corte Suprema de Justicia y las artimañas de los detractores de la democracia.
Complot para la traición, lo llama él, concepto al que , naturalmente, nos apuntamos porque a nuestro buen saber y entender la patria es primero….los intereses mezquinos y políticos no tienen cabida en momentos críticos para preservar el sistema democrático del país.
¿Que motivará a aquellos individuos, diputados infortunados, a exigir cambios que apuntan a sus intereses de proteger la impunidad?
Es imperativa una posición independiente de los Diputados responsables, mostrando su uniforme de hondureños, no el de los partidos políticos, y que decidan, sin caer en el complot de la traición al pueblo, la elección patriótica de la nueva Corte Suprema de Justicia.
Abel García Bonilla
@AbelGarciaBoni1
