Radio América. El párroco de la Iglesia San Martín de Porres de Tegucigalpa, y representante de la Iglesia Católica ante el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Carlos Rubio, se solidarizó este viernes con la familia de las personas que pierden a sus seres queridos a manos de grupos criminales, y lamentó que la mayoría de las muertes quedan en la impunidad, lo que hace que los hechos violentos se multipliquen en el país.
«Es un desafío inmensurable para las autoridades aclarar estos hechos para que las familias obtengan justicia, de lo contrario esto genera más violencia porque los seres queridos queda tan dolidos, heridos y ofendida su vida y dignidad y entonces buscan la venganza, pero si hay justicia pronta o inmediata se puede frenar la violencia», expresó.
Rubio instó a las autoridades correspondientes para que cambien las estrategias de prevención y combate a la criminalidad, y a que en el país exista más acceso a la educación, empleo y que haya armonía entre gobernantes y el pueblo.
El sacerdote dijo que el tema de violencia se deriva no sólo de un tema en específico, sino también por descomposición social por situaciones económicas, de pobreza, de impunidad, lo que contribuye a que muchos hondureños se alejen de los principios morales, espirituales y ciudadanos, y se han alejado de Dios.
«La falta de justicia nos preocupa porque hay muchas personas que se sienten con el derecho a matar porque creen que no les va a tocar la justicia», dijo.
Además lamentó el desplazamiento o migración de hondureños hacia otros países a consecuencia de la ola de violencia en el país.
En ese sentido manifestó que las autoridades y diversos sectores de la sociedad deben unirse para buscar alternativas que permitan más seguridad en Honduras.
MH
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