La pequeña «princesa de los migrantes», un símbolo de esperanza

La «princesa de los migrantes», una bebé nigeriana nacida en mayo a bordo de un barco de la Marina italiana se ha convertido en un símbolo de esperanza para quienes cruzan el Mediterráneo en busca de una vida mejor en Europa.

Mientras la prensa internacional se emocionaba con el nacimiento en Londres de la princesa Carlota, la foto de otra recién nacida se coló en las primeras páginas de los periódicos.

En ella se podía ver a la pequeña Francesca Marina envuelta en una gasa rosa, durmiendo con un puño cerrado junto a su carita.

Su madre, Stephanie, una peluquera de 25 años, había huido de Nigeria dos años antes. Tras enamorarse de un compatriota en Libia, permaneció un tiempo en ese país. Pero cuando la relación se rompió, la joven se embarcó sola rumbo a Italia.

«Estaba embarazada de nueve meses. Tenía que agarrar el barco, no tenía elección. No podía dar a luz en Libia», explicó a la AFP.

En la lancha neumática, sintió las primeras contracciones. «Fue muy difícil. Había mucha gente, íbamos muy apretados y los dolores eran muy fuertes», recuerda.

Los migrantes fueron socorridos durante la noche después de haber errado durante ocho horas por la patrullera «Bettica», donde nació la pequeña Francesca Marina. El nombre es un homenaje al papa Francisco y a sus socorristas.

Stephanie no recuerda gran cosa de aquel día. Perdió el conocimiento rápidamente y ya no lo recuperó hasta estar en el hospital, donde fue trasladada en helicóptero.

La administración italiana tampoco se dio cuenta de nada.

El comandante del «Bettica» anotó el nacimiento en el registro del barco, pero ni la capitanería del puerto de amarre ni los servicios médicos pensaron en inscribirla en el registro civil, lo que desencadenó una larga odisea burocrática.

Cuando la madre y su pequeña llegaron al centro de acogida donde residen actualmente en Sicilia, su expediente estaba casi vacío, explicó su director Antonio La Monica.AFP
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Carlos Núñez
Foto Cortesía EE