Andy Najar, obrero que genera confianza; y Bryan García, esperanza que sueña

– Andy Najar es un fino centrocampista de Honduras que con su entrega de obrero en la cancha contagia a sus compañeros, les inspira confianza, los invita a volcarse al ataque y, si los delanteros no aciertan, de repente surge él y resuelve un partido metiendo goles.

De su calidad hablan todos los de la selección de Honduras que dirige el colombiano Jorge Luis Pinto, a quien le devolvió la alegría con dos goles que le anotó a Guayana Francesa, que le sirvieron a los hondureños para clasificar en una repesca a la Copa Oro que se disputará en Estados Unidos.

Najar es oriundo del departamento de Choluteca, sur de Honduras, y en 2002, a los nueve años, llegó a Estados Unidos para reunirse con sus padres que ese mismo año se trasladaron al país del norte.

El hondureño, que ya practicaba el fútbol, no se alejó de su deporte favorito y en 2010 se estaba convirtiendo en figura del DC United, que primero lo tuvo en sus divisiones inferiores.

Su desempeño fue seguido de cerca desde Honduras y en mayo de 2014 se le confirmó que integraría la selección de su país en el Mundial de Brasil 2014, dirigida por el colombiano Luis Fernando Suárez.

Desde 2013 juega para el Anderlecht, de Bélgica, donde también ha brillado con luz propia.

Najar es favorito entre los hondureños para figurar en la Copa Oro por la calidad de su juego, que cada vez gusta más, y la madurez que ha alcanzado a su corta edad.

Una línea abajo de la suya en el campo, un defensa izquierdo, Bryan García, espera una oportunidad en partidos oficiales y no defraudar a Pinto, el primer entrenador que lo llama a una selección.

García ha comenzado a ganarse además la confianza y el apoyo de sus compañeros en la selección, en la que según ha expresado, espera no defraudar al entrenador cuando lo mande a defender como guerrero su puesto y atacar cuando se pueda.

No defraudar a Pinto ni a la exigente afición de su país, es el principal reto que García tiene ahora con la selección de Honduras. EFE
gr/car
Carlos Núñez