El día de ayer, el Ministerio Público de Venezuela, logró la privativa de libertad para Asunción Manuel Villarroel (56) y su hijo Asunción Manuel Villarroel Alfonso (26), por su presunta responsabilidad en la muerte de un puma.
La captura se dio a raíz de la denuncia de Misión Nevado, por las fotografías de una familia que exhibió a un puma, supuestamente asesinado a pedradas y que fueron publicadas en las redes sociales, el pasado 03 de marzo.
El hecho ocurrió en la urbanización Nueva Colombia del municipio Andrés Eloy Blanco, a 100 kilómetros de Cumaná en el estado Sucre, Venezuela. Lugar donde actualmente este animal se encuentra peligro de extinción.
Durante la audiencia de presentación, el fiscal 2º auxiliar del primer circuito de esa jurisdicción con competencia en Defensa Ambiental, Javier Rondón, imputó a los hombres por la presunta comisión de los delitos de caza ilícita en grado de autoría y asociación para delinquir.
Estos delitos se encuentran tipificados en la Ley Penal del Ambiente, concatenado con el Código Penal y lo establecido en el Convenio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, así como, en la Ley Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.
Una vez evaluados los elementos de convicción presentados por el fiscal, el Tribunal 5º de Control de Cumaná dictó la medida privativa de libertad contra Villarroel y Villarroel Alfonzo, quienes fueron remitidos al Instituto Autónomo de la Policía del estado Sucre.
Por este mismo hecho, fue privada de libertad el pasado 06 de marzo, Lucimar Uzcátegui (26), por presuntamente incurrir en la comisión de los delitos de caza ilícita en grado de complicidad y asociación para delinquir.
El martes 03 de marzo, miembros de la Misión Nevado denunciaron ante el Ministerio Público que desde hace dos semanas aproximadamente circulaba por las redes sociales imágenes de varias personas que cargan a un puma sin vida, aparentemente golpeado con piedras.
GRamirez
